Técnico teatral: Una profesión al margen de las rutinas

 

Iluminación @laculture.info

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¿Qué sería de una función si no contara con la ayuda de la técnica? Y es que antes y durante una representación teatral hay todo un equipo humano dedicado a controlar todas las instalaciones eléctricas y la iluminación.

Grabar, montar o dirigir luces son algunas de las labores del técnico teatral. Se trata de un universo al que puede accederse a través de formación especializada, como la que recibió Carlos Marcos, técnico de la Sala Cuarta Pared, de Madrid. «Realicé aquí las prácticas de un ciclo formativo, ‘Realización de audiovisuales y espectáculo’. Al terminar, me contrataron», explica. ¿Sus labores? Carlos se dedica a la iluminación, mantenimiento, sonido, maquinismo y presta asistencia técnica a las compañías invitadas, entre otras actividades.

Pero la técnica también está abierta a los que la tienen como afición. Es el caso de Jacinto Díaz, director técnico de una compañía de Almagro, diseñador autónomo de iluminación y técnico de iluminación del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. «Caí en este mundo de rebote. Soy licenciado en Sociología», explica.

Pero, «me gustaba todo lo relacionado con la técnica por mi ‘hobby’ de músico y casualmente conocí a gente de teatro y me introduje en este mundo casi de casualidad. Luego, las circunstancias me llevaron a Almagro, donde gracias al festival aprendí mucho de este oficio».

Si te preguntas cómo es el trabajo diario de un técnico teatral, debes saber que «no existe un día de trabajo estándar, porque esta profesión no se puede considerar como tal», aclara Jacinto Díaz. Aunque, en su caso, hace distinciones en función de la tarea que hay que desempeñar. De modo que, si bien hace referencia al número de horas y al desplazamiento que supone llevar a cabo la instalación técnica de un bolo (función de un día), como técnico de iluminación «el trabajo es muy diferente, pues se supone que tienes tiempo para probar cosas, investigar y aprender con cada montaje y proyecto nuevo».

No obstante, este técnico de iluminación también hace referencia a trabajos de mantenimiento de material o construcción, entre otros que forman parte de su ámbito laboral. Y es que, en este mundo, «no existe un día a día, ni cualitativa ni cuantitativamente. Una semana puedes trabajar 70 horas y a la siguiente 20. No es nada rutinario».

Lo que tienen claro los que se dedican a la técnica teatral es que es una profesión donde la vocación ejerce un papel esencial. De hecho, el técnico de la Sala Cuarta Pared, Carlos Marcos, subraya que «esto tiene que ser vocacional, tienes que amar el teatro».

En la misma línea, Jacinto Díaz, técnico iluminador del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, considera que «esta profesión te elige más que tú elegirla, por lo que la tienes que querer mucho para dedicarte a ello». En definitiva, el mejor consejo para aquéllos que quieran dedicarse a esto es que «amen el mundo del espectáculo y que estudien lo que puedan».

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